Alberto

Alberto

Me llamo Alberto, tengo 46 años y desde hace 11 trabajo como funcionario de prisiones en el centro más grande de toda Cataluña.

Pertenezco a ese colectivo ignorado, olvidado e invisible para gran parte de nuestros dirigentes y de nuestra sociedad.

Los primeros porque siempre tienen asuntos más importantes que atender y que solventar. Los segundos por desconocimiento básicamente.

Sabéis que mis compañeros del Estado están en huelga desde hace unas horas?

Sabéis cuáles son sus/nuestras reivindicaciones?

Lo dudo, porque ningún informativo de ninguna cadena de emisión nacional se ha dignado en dedicarnos minutos en sus programas, consideraran que hay temas más importantes que tratar.

No hace mucho los Cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado se
manifestaban, bomberos unos días antes, Enseñanza o Sanidad, da igual, cualquier colectivo tiene más eco mediático que el cuerpo de IIPP.

Somos el eslabón débil del sistema de seguridad.

Yo sé que cientos, miles de trabajadores en toda España han decidido de una vez por todas salir de sus casas, renunciar a sus libranzas, alargar sus jornadas de trabajo, para defender la dignidad de nuestro colectivo.

Un colectivo del que cualquiera puede formar parte, no es excluyente, simplemente hace falta estudiar, aprobar, sacar nota, superar unas pruebas físicas, unos test psicológicos, pasar unos meses en una academia y superar unas prácticas profesionales, parece sencillo verdad?

Eso si, lo único que trasciende es que nuestro trabajo es de por vida, pues como dice un compañero mío “haber estudiado”.

Acaso pedir seguridad en nuestro puesto de trabajo es descabellado?

Sabéis que cada dos días se produce una agresión en un centro de la Comunidad de Cataluña?

Y que cada mes tres compañeros han de precisar baja médica como consecuencia de una agresión física?

No valoraremos las secuelas psicológicas que ello deja.

Acaso es una locura pedir el rejuvenecimiento de nuestras plantillas?

Abrir procesos selectivos, facilitar acceso a la pre-jubilación.

No sé cómo están nuestros compañeros del resto de España, pero aquí en las cárceles catalanas se vislumbra un futuro complicado sino se toman medidas urgentes al respecto.

Por igual puesto de trabajo, igual salario, que no varíe en función de la Comunidad Autónoma donde prestas servicio, también es algo fuera del sentido común??

Podemos entender pues que las reivindicaciones no se limitan sólo al terreno económico, va más allá, queremos ser reconocidos justamente, que se preocupen y que pongan los medios para garantizar nuestra seguridad, que el ir a trabajar no se convierta en un deporte de riesgo, porque, el que te partan la cara no va en el sueldo.

Desde aquí mi solidaridad, respeto y admiración por todos vosotros/as!!!!

Barcelona, a 19 de noviembre de 2018.