Reuniones 17 Enero 2019

Reuniones 17 Enero 2019

El pasado jueves día 17, miembros de la Junta Directiva de esta Asociación mantuvieron sendas reuniones con, por un lado, la Comisión de Interior del PSOE en el Congreso de Los Diputados y, por otro, con miembros de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, entre los que se encontraba Joaquín Eugenio Arribas López, Subdirector General de Recursos Humanos, y con Fernando González Vinuesa, Subdirector General Adjunto de Recursos Humanos.

Ambas reuniones están enmarcadas dentro del calendario de encuentros con los diferentes grupos políticos que, desde hace varios meses, llevamos celebrando, con el doble objetivo de trasladar nuestra problemática y de encontrar apoyos para resolverlas, así como con los contactos mantenidos durante este tiempo con la Secretaría General, posibilitando así esta reunión.

Sin embargo, en esta ocasión, tratándose de quién se trataba el interlocutor y en vista del conflicto abierto que mantenemos con esta Administración, debido, en gran parte, al trato que nos está dispensando, debemos reconocer que se nos plantearon serias dudas sobre la conveniencia o no de llevar a cabo dichas reuniones.

Por otro lado, no queríamos, ni podíamos, dejar pasar la oportunidad brindada por la Secretaría General para conocer de primera mano las intenciones de la Administración, asegurarnos de transmitir nuestras reivindicaciones y, por último, sacar nuestras propias conclusiones para poder trasladarlas a la plantilla.

Lamentablemente, y tal como nos temíamos, las conclusiones que sacamos de ambos encuentros no vienen sino a confirmar lo que ya sabíamos de estos meses atrás, una falta de voluntad real por parte del Gobierno y la Administración de aportar verdaderas soluciones a nuestro conflicto, amparados en limitaciones presupuestarias. Limitaciones que no dejan de quedar en evidencia día sí y día también conforme se van conociendo las diferentes partidas presupuestarias que vienen recogidas en los PGE desarrollados por este Gobierno.

Aprovechamos ambas reuniones para transmitir nuestra inquietud acerca del inmovilismo que presenta la Administración sobre nuestra mejora salarial y tratar de estudiar las diferentes vías que pudieran saltarse las supuestas limitaciones presupuestarias que ponen como excusa para no acometer las promesas realizadas cuando estaban en la oposición. Lo único que sacamos en claro fueron buenas palabras y ningún compromiso.

Aparte del tema salarial, tuvimos la ocasión de poder trasladar otros problemas que consideramos fundamentales resolver cuanto antes y que, a continuación, pasamos a comentaros con sus respectivas respuestas, cuando las obtuvimos.

  • Agresiones: Desde la Comisión nos informan que el reconocimiento como Agentes de la Autoridad está en su fase final y que en poco tiempo habrá novedades al respecto. Por nuestra parte, proponemos como parte de la solución una actualización de los medios de protección, incluyendo alguno que nos permita actuar a media distancia, así como un plan de formación continuo y adecuado impartido por la Administración. En este punto, resaltamos el buen trabajo que realizan los formadores del Plan de Defensa Integral Penitenciaria, indicando que sería conveniente ampliar la periodicidad con la que se convocan en los centros los cursos de defensa personal. Por otro lado, hacemos ver la necesidad de una revisión del concepto de agresión, entendiendo que debe ser todo acto, tanto físico como de palabra que atente contra nuestra persona. De igual modo, se sugiere la creación de un registro que recoja todas las agresiones sufridas, mediante la recopilación de todos los partes disciplinarios elevados por los funcionarios que se califiquen como agresión. De este modo se llevaría un control veraz, real y actualizado de éstas y se comprobaría la eficacia o no de las medidas de prevención contra las agresiones. Por último, tratamos el tema del uniforme, poniendo especial énfasis en la vergüenza que sentimos por la incapacidad de Administración y sindicatos de ponerse de acuerdo durante años en el cambio de nuestros guantes de trabajo. También propusimos la modificación del uniforme hacia un modelo más policial.
  • Concurso de traslados: En especial, se habló en la Secretaría General sobre las bases del concurso, mostrándose éstos sorprendidos por la mala acogida, justificándose en que la Administración no hizo otra cosa que ejecutar lo que se firmó con las organizaciones sindicales. Por nuestra parte, se les hizo ver que no es admisible el desconcierto y la falta de previsión que provoca el hecho de que no haya una periodicidad anual en los concursos. Se expuso que las bases de éste deberían sustentarse principalmente en la antigüedad, en una carrera profesional basada en la especialización y, por supuesto, en una formación reglada impartida por la Administración. En este punto, transmitimos nuestra queja por el valor que se le da a los cursos impartidos por los sindicatos que, si bien son libres de impartirlos, éstos solamente deberían computar a efectos de méritos para el concurso, en el caso de que también hubieran sido impartidos por la Administración. Por último, trasladada nuestra preocupación acerca del plazo para resolver el concurso, nos transmiten que intentarán acortarlos lo máximo posible y que, a su vez, están trabajando en el desarrollo de un programa informático que en el futuro hará de los concursos algo mucho más ágil.
  • Formación: Trasladamos la creencia que desde esta asociación tenemos del papel fundamental que debe tener la formación en nuestro trabajo. En este sentido, sacamos el tema de la Escuela de Estudios Penitenciarios como eje sobre el que pivotar la formación, a lo que, una vez más, nos responden con las famosas limitaciones presupuestarias para poder llevar a cabo la puesta en marcha de la Escuela. Por nuestra parte, presentamos diversas propuestas con las que tratar de desarrollar este plan formativo aun con las limitaciones presupuestarias. Como ejemplo, la creación de una red de formadores repartidos por los diferentes centros, encargados de impartir los cursos que nos doten de la preparación necesaria. Al estar asignados cada uno a un centro concreto, se suprimiría de esta forma los gastos por dietas o desplazamientos. Por último, se intenta hacer ver que para conseguir una Administración moderna y más eficaz, es fundamental la especialización por áreas y puestos, algo que sin la formación adecuada no podrá ser posible.
  • Medios: Si bien este tema ya se tocó en parte cuando hablamos de la formación y las agresiones, particularmente se debatió sobre los medios de los que disponemos cuando debemos hacer frente a un incendio. En este caso, se planteó la posibilidad de poder disponer de chaquetones y equipamiento específicos anti incendios así como la realización de cursos y simulacros con una periodicidad mayor a la actual.
  • Por último, terminamos debatiendo sobre la idoneidad de, si no desarrollar una nueva Ley Penitenciaria, acometer al menos una profunda revisión de la LOGP, en el que se actualicen y desarrollen las funciones que los funcionarios de prisiones tenemos asignados en los diferentes puestos y áreas. También tuvimos ocasión de trasladar nuestra preocupación acerca de la privatización de nuestro sector, iniciada con la introducción de la seguridad privada en la vigilancia exterior, la práctica ausencia de una carrera profesional o el déficit de funcionarios, así como el paulatino envejecimiento de la plantilla, hecho éste que se verá agravado de aquí a pocos años con las jubilaciones masivas y el paso a la segunda actividad de muchos compañeros. En este sentido, se nos hace ver que comparten esta preocupación con nosotros y que por ello está al caer una nueva regulación sobre la Segunda Actividad, si bien, no profundizaron mucho más en este tema. Por falta de tiempo, todos estos temas quedaron emplazados a verse detenidamente en nuevas reuniones que esperamos puedan llevarse a cabo en breve.

Como ya se ha comentado, si bien las reuniones han servido para dar traslado una vez más de todos nuestros problemas y poder transmitir algunas propuestas para solventarlos, la sensación que nos queda es la de poca voluntad real para resolverlos. Vemos una alarmante falta de interés o valentía por parte de la Administración para acometer la reforma que de verdad hace falta, escudados en la escusa y recurso fácil de las limitaciones presupuestarias.

Esta actitud no hace más que reafirmarnos en nuestra postura de continuar con las movilizaciones, llevando el conflicto a la escena social, dándolo a conocer, denunciándolo y encontrando con ello el apoyo de una sociedad para la que hasta hace apenas dos días no existíamos y que, sin embargo, ahora empieza a saber de nosotros.

Como siempre, desde esta Asociación seguiremos luchando por conseguir

DIGNIDAD Y RECONOCIMIENTO PARA EL FUNCIONARIO DE PRISIONES.